lunes, 10 de octubre de 2005
(07-10-2005)

Valencia - Monseñor Esteban Escudero, obispo auxiliar de Valencia, es el Presidente Ejecutivo de la Fundación de la Comunidad Valenciana V EMF. En la siguiente entrevista, responde a distintas cuestiones en torno al EMF y a la familia.

¿Qué es el EMF y cuál es su razón de ser?

El EMF es una reunión de familias de todo el mundo que se hace con el fin de resaltar y vivir juntos los valores cristianos del matrimonio y de la familia. Una reunión de familias para vivir y tratar los temas de la visión cristiana de la familia y de la vida.

Es un evento convocado por el Papa. Un encargo de El Vaticano a la diócesis de Valencia, ¿Demuestra ello la confianza de la Iglesia Universal en Valencia?

Confían en nosotros precisamente porque Valencia tiene una larga tradición de reflexión teológica y pastoral sobre la familia. No en vano, el señor arzobispo monseñor Agustín García-Gasco pidió y consiguió para la sede de Valencia una extensión del Pontificio Instituto Juan Pablo II. Nosotros tenemos la responsabilidad, juntamente con el Pontificio Consejo para la Familia, de organizar todos los eventos relacionados con el Encuentro.

Muchas personas llaman para preguntar por el EMF deseando colaborar como voluntarios, porque tienen hijos que saben inglés u otros idiomas; incluso hoteles y empresas de todo tipo desean sumarse a este evento. ¿Qué personas hay detrás del EMF?

Existe una fundación, la Fundación Comunidad Valenciana V Encuentro Mundial de la Familia presidida por el arzobispo, y que también está presidida por el presidente de la Generalitat, la alcaldesa de Valencia y el presidente de la Diputación Provincial. Éste es el órgano supremo de decisión, de gestión del Encuentro.

Después está un presidente ejecutivo, que es quien les habla, por encargo del señor arzobispo, con la misión de coordinar las distintas comisiones de trabajo. Existen dos comisionados, don Antonio Corbí y don Enrique Pérez Boada, que tienen como misión las relaciones institucionales, y la coordinación de las áreas de trabajo de las distintas comisiones, y una secretaria general que es Henar Molinero.

Siguiendo el organigrama, a continuación se encuentra una serie de Áreas de Trabajo, cada una con una comisión. Del Área de Congresos es responsable monseñor Enrique Benavent; de Alojamiento Francisco Borrás y de Promoción Pastoral, monseñor Salvador Giménez. En Comunicación se ha incorporado desde septiembre Javier Arnal y en Infraestructuras y Logísticas el responsable es José Selva. De esta última área dependen muchas comisiones como voluntariado (Luis Cervera); Arquitectura (Juan Pablo Mas); Seguridad, Policía, Bomberos, Protección Civil y Sanidad, (Miguel Domínguez), Liturgia (Jaime Sancho) etc.

En cada área hay muchas más personas para preparar cada uno desde su campo concreto este evento que desde luego es algo complejo.

La fecha del Encuentro es del 1 al 9 de julio del año 2006, pero concretamente ¿Qué actos se van a desarrollar? Oímos hablar de congresos, misas, encuentros festivos, incluso de una Feria de la Familia abierta a todo el mundo con juegos para niños, mayores, jóvenes e incluso para novios. ¿Podría concretar un poco más estas actividades y las fechas que están estudiando para ellas?

Muy pronto haremos público a todos los medios de comunicación las fechas y el total de actividades, pero sí que puedo adelantaros las grandes líneas que estamos estudiando y preparando.

Para el día 3 y 4 de julio está previsto un congreso de mayores, dedicado a los abuelos y abuelas, y a su repercusión en las familias, qué labor tienen y sobre todo cómo muchas veces supletoria de la educación que desarrollan los padres que muchas veces tienen que trabajar fuera del hogar. Se va a reflexionar sobre el papel del abuelo, del mayor, en la vida de la familia moderna.

Los días 5, 6 y 7 de julio tendrá lugar el Congreso Teológico-pastoral. Es un congreso abierto a todos, no es un congreso de expertos, donde se van a estudiar los distintos temas relacionados con la familia como transmisora de la fe, y también aspectos relevantes de la vida de la familia en las condiciones actuales de vida.

Por las noches de esos días se celebrarán actos culturales y religiosos como por ejemplo un concierto, un festival de músicas del mundo donde la música y la danza valenciana se encontrarán debidamente representadas.

Los días 8 y 9 serán los momentos culminantes de este Encuentro. En este fin de semana se desarrollarán los actos principales. El sábado día 8, por la mañana, tendrá lugar una eucaristía impartida por idiomas, por nacionalidades. En distintas parroquias de Valencia habrá encuentros por lenguas y por la tarde tendrá lugar el encuentro de oración y testimonio, una especie de vigilia en la cual vamos a intercalar actos artísticos con los testimonios que las familias quieran ofrecer al resto del mundo y que será retransmitido internacionalmente: el propio testimonio de cómo han vivido ellos la vida de familia y su fe en situaciones diversas y a veces muy difíciles.

Todo ello culminará con la eucaristía del domingo, día 9, en la zona de la plaza de Europa, al final de la Avenida de Francia, que esperamos sea presidida por su Santidad el papa Benedicto XVI.

¿Cómo va a ser la preparación progresiva en la ciudad tanto visualmente como de preparación interna en parroquias o centros escolares?

Hay dos aspectos. Uno hacia dentro y otro hacia fuera de la Iglesia. Hacia fuera se van a repartir pósters por las parroquias. Hay grandes cartelones con la foto del Papa y esa esperanza que tenemos de verle, ese ‘Te esperamos’ que es un deseo y al mismo tiempo es casi una petición: que venga el Papa para estar con nosotros. Pegatinas, diversas campañas de publicidad: la cadena Cope ya está haciendo su propaganda particular.

Hacia fuera todos los medios de comunicación y publicidad serán válidos para anunciar al mayor número de personas este evento.

Pero mayor importancia pastoral tiene para nosotros la preparación interna en la vida de las parroquias. Uno de los obispos auxiliares, monseñor Salvador Giménez, se encarga en estos momentos de recorrer las cinco vicarías de la diócesis para hablar con los distintos párrocos a fin de ir preparando lo que va a ser este curso pastoral con vistas al EMF.

Fundamentalmente este plan pastoral de preparación para el encuentro va a consistir en diez catequesis que se van a repartir a las parroquias para que en todas ellas se haga una especie de semana de la familia, durante la que se desarrollen los principales temas de la vida de la familia desde un punto de vista cristiano y, muy especialmente el aspecto de la transmisión de la fe.

Es decir, convencerles de la necesidad de una educación integral de sus hijos y especialmente en materia religiosa.

Valencia va a ser el centro de atención de todo el mundo ¿En qué van a poder ayudar las familias valencianas? ¿Acogida de familias, voluntarios? ¿Podemos hacer algo pr el Encuentro?

En el plano de la vida familiar y personal, las familias pueden vivir en cristiano los valores de la familia. Lo que pretendemos va mucho más allá de montar un espectáculo multitudinario: se trata de lograr que las familias capten la hermosura de una familia fundada en el matrimonio, en el amor indisoluble, abierta a la fecundidad, a los hijos, a la educación integral de los hijos. Las familias lo que pueden hacer es vivir intensamente, reflexionar sobre lo que significa su matrimonio y su vida cristiana en familia.

En el aspecto puramente organizativo, también pueden colaborar. Hay una forma preciosa de colaborar que es abrir su hogar a una familia que venga de fuera para que pueda albergarse durante 2 ó 3 días dentro de su casa.

Otra manera es ofreciéndose como voluntarios... las parejas, los mayores, incluso los hijos, todos son aceptados. Vamos a necesitar muchas personas desde el punto de vista logístico: enfermeras, enfermeros, médicos, comunicadores, personas que ayuden a orientarse en la ciudad a quienes vienen de fuera, y dentro de los actos importantes, personas que guarden el orden, que ayuden desde el punto de vista sanitario. Es decir, una serie de trabajos que necesitan mucha gente voluntaria.

Son cosas que estamos pidiendo para que se hagan libre y voluntariamente que es como verdaderamente tiene sentido un encuentro de este tipo. Se trata de abrir el corazón a la generosidad para colaborar de esa manera al éxito de este Encuentro.

En los medios de comunicación la familia suele aparecer en la sección de sucesos trágicos como la violencia doméstica... Vd. como director del Instituto de Ciencias Religiosas visita las sedes y está en contacto con las personas que allí van a estudiar. ¿Qué es lo que está pasando en España con el matrimonio? ¿Qué sucede para que el 90% de las noticias que aparecen sobre el matrimonio sean negativas?

Como muchas veces ocurre, en los medios de comunicación aparecen más los casos chocantes o más llamativos. Nos enteramos siempre cuando hay algún caso de violencia extrema, no nos enteramos de las familias que viven en concordia y en armonía.

Desgraciadamente, lo negativo a veces tiene más más publicidad que lo positivo. Ahora, ciertamente no se puede negar que existe una gran crisis en la vida familiar. Muchos de nosotros conocemos y tenemos cerca de personas cuyo matrimonio ha naufragado, o que están en vías de romperse. Existe una crisis seria que está fomentada incluso por medios de comunicación social que lo que difunden son precisamente matrimonios rotos vistos como algo progresista, una especie de conquista social, el vivir la familia como algo inestable, como algo a tiempo parcial, que después de unos años en que pasa la atracción física se separa con el gravísimo perjuicio que esto ocasiona a los hijos.

Pero esto no es la tónica general. Hay también muchos matrimonios (como los que aparecen en la sección ‘Matrimonios de Oro’ de PARAULA) que nos dicen que hay muchas personas que son fieles, que viven su vida familiar de una forma indisoluble, con amor entre ellos, y esto precisamente no sale en los medios de comunicación social.

Una de las tareas del Congreso de las Familias es destacar estos matrimonios que están viviendo los valores cristianos y familiares de una manera callada, sin salir en la prensa. Realzar esta vida matrimonial sencilla, tranquila, en paz, en concordia, en amistad, en amor mutuo, es una de las tareas principales del EMF.

Parece que este en encuentro tiene entre sus objetivos el ir formando una cultura en defensa de los valores de la familias.

Nosotros querríamos que el EMF tuviera ya un éxito pastoral antes y después del evento. Antes porque querríamos que hubiera una reflexión seria sobre lo que significa la familia y el matrimonio desde el punto de vista cristiano en grandes sectores de la población, al menos de los sectores creyentes.

También aspiramos a que las personas alejadas de la Iglesia vean lo que ofrecemos como legado de la Palabra de Dios. Quisiéramos también que terminado el evento todo cuajara en una pastoral familiar en las parroquias. Es decir que hubiera más grupos matrimoniales que vivieran esa espiritualidad conyugal, que de alguna manera las parroquias prestaran mayor atención a los matrimonios en dificultad, en definitiva que este encuentro marcara la pastoral familiar.

¿Qué respaldo está encontrando la organización del Encuentro por parte de las administraciones local, autonómica y central para un acontecimiento de tan gran envergadura?

Hasta ahora la acogida que ha tenido el Encuentro tanto en la administración local y autonómica como en el propio Ejército, que va prestar medios logísticos, e incluso en el gobierno central ha sido positiva. El Gobierno y los Reyes de España transmitieron al papa Benedicto XVI una invitación en nombre de los propios reyes pero también en nombre de la presidencia del gobierno de España. Y el delegado del gobierno en Valencia, ha ofrecido su colaboración incondicional para el plan de seguridad.

En el plano nacional existe una aceptación y una colaboración. No digamos ya cuando eso es en el plano local o de la Comunidad. Tanto el presidente Francisco Camps como la alcaldesa Rita Barberá nos han ofrecido su ayuda incondicional, igual que el presidente de la Diputación, Fernando Giner. Hemos encontrado siempre una gran acogida y una gran colaboración. Este evento ha interesado a todas las administraciones y colaboran directamente con nosotros en su preparación

Se habla de la posibilidad de que los matrimonios de oro renueven sus promesas matrimoniales en presencia del Papa durante la misa, de muchos actos que se preparan para los niños y los hijos jóvenes, incluso para las personas que no están casadas y quieren casarse, se habla de un encuentro de novios. ¿Es cierto que se pretende llegar a todas las edades de la persona?

La familia es una institución amplia. No sólo se limita a los padres y los hijos, están también los abuelos. En torno al congreso teológico-pastoral vamos a desarrollar distintos actos dedicados también a los jóvenes: conferencias adecuadas a su problemática particular.

También se prestará atención a los niños con una especie de guardería donde ellos puedan participar de una manera lúdica en estos eventos. No excluimos a ningún tipo de persona. Tanto los abuelos como los padres, los hijos e incluso los más pequeños van a tener cabida en alguno de los actos que se van a desarrollar en torno a estas fechas. Asimismo, la comisión de Familia está preparando paralelamente al congreso teológico pastoral una especie de minicongreso o encuentro de novios.

El lema es ‘La transmisión de la fe en familia’ pero hay quien dice que es la parroquia o en las clases de religión del colegio donde se transmite la fe. ¿Qué importancia tiene la familia como transmisora de la fe?

Todas las personas que somos creyentes recordamos cómo rezábamos cuando éramos pequeños oraciones como ‘Jesusito de mi vida, tú eres niño como yo…’ Es una plegaria quizás ingenua, pero todos recordamos a nuestra madre enseñándonos a rezar aunque sea este tipo de oraciones tan ingenuas. Bien, ahí despertó nuestra fe. Antes de que en el colegio diéramos clases de Religión, antes de que la parroquia nos enseñara el catecismo, antes incluso de que asistiéramos a charlas de movimientos, de grupos o de asociaciones cristianas fueron nuestra madre y nuestro padre quienes nos cogieron de la mano y nos llevaron a la iglesia, ante una imagen del Señor, para recitar estas oraciones infantiles tan cargadas de emoción que fueron, en definitiva nuestro despertar religioso.

La transmisión de la fe en la familia es primordial. La fe y las convicciones cristianas son la mejor herencia que pueden dejar unos padres a sus hijos. Si falla esta primerísima transmisión de la fe en los primeros años de la vida, luego ya es difícil despertar una experiencia auténticamente religiosa.

Siempre está ahí la catequesis, pero la suya es una labor supletoria, la labor primera es de la familia. Hay que destacar la labor de estas familias cristianas que están desde que los niños son pequeños intentando transmitir actitudes de fe y de oración. Esto es fundamental.

Con este encuentro queremos despertar en las familias el deseo de transmitir esa fe que recibieron de sus padres y abuelos, a sus pequeños. Esto es fundamental para el porvenir de la fe.

Paraula
Publicado por tabor @ 1:11  | Encuentro familias2006
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