El arzobispo de Valencia alienta a "sumergirnos en la cultura de la paz" para preparar el Encuentro Mundial de las Familias
En su carta semanal, afirma que “no habrá paz en el mundo si no sabemos sembrarla en las familias”
VALENCIA, 29/12/2005 (AVAN).- El arzobispo de Valencia, monseñor Agustín García-Gasco, invita en su carta de esta semana a “sumergirnos en la cultura de la paz”, ante la celebración en Valencia del próximo Encuentro Mundial de las Familias (EMF), convocado por el Papa del 1 al 9 de julio próximo.
Además, el prelado recuerda que el camino hacia la cultura de la paz ha de iniciarse “desde la paz familiar”, pues “no habrá paz en el mundo si no sabemos sembrarla en la familia, célula de toda sociedad”.
En su carta, que titula “Año nuevo, voluntad de paz en la verdad”, monseñor García-Gasco invita también a leer el mensaje del papa Benedicto XVI que se ha hecho público con motivo de la Jornada Mundial de la Paz, que se celebra el próximo 1 de enero, y afirma que “que trabajar por la paz es cosa de todos los hombres y mujeres, sin exclusión”.
A partir del mensaje pontificio, el arzobispo de Valencia subraya que la cultura audiovisual que domina hoy “tiene una excesiva apelación al sentimiento, a las emociones, a las experiencias propias de cada individuo, y con frecuencia promueve el olvido de los contenidos, dificulta la reflexión rigurosa, debilita los deseos de buscar honestamente la verdad”.
En esta situación, “los nobles deseos de paz quedarán reducidos a meras palabras si no se ponen en relación con la verdad”, afirma el prelado, quien defiende que “la construcción de un mundo más humano, accesible y sin exclusiones requiere que todos nos convirtamos a la verdad de la paz”.
Según el arzobispo de Valencia, la paz necesita que existan hombres y mujeres “con la sed de una justicia más perfecta, que no se contenten con convivir de cualquier modo y que quieran dar a sus semejantes lo que les corresponde a su dignidad de personas”.
Monseñor García-Gasco niega que exista contradicción “entre que la paz sea un don celestial y una gracia divina y que al mismo tiempo la paz sea una tarea humana”. De hecho, “la construcción de la paz es posible y hay rasgos que lo indican” .
Los deseos de paz “buscan la verdad y se oponen a la mentira, a la tergiversación, a la manipulación”, afirma el prelado, que evoca cómo los “sistemas ideológicos y políticos aberrantes que ocurrieron en el siglo pasado han tergiversado de manera programada la verdad y han llevado a la explotación y al exterminio de un número impresionante de hombres y mujeres, e incluso de familias y de comunidades enteras”.
Concluye su carta el arzobispo de Valencia animando a los cristianos a “hacer presente en nuestra sociedad la amistad con Cristo y expresarla como un compromiso con la paz verdadera”. Por ello, ante el próximo Encuentro Mundial de las Familias en Valencia, del 1 al 9 de julio de este año que se inicia, “todos estamos especialmente llamados a sumergirnos en la cultura de la paz, iniciando el camino desde la paz familiar”, destaca el prelado. [AV05122901]